Aceptar y desarrollar los dones y habilidades espirituales

En el mundo actual, cada vez más gente acepta y desarrolla dones espirituales y los incorpora a su vida cotidiana, aportando equilibrio y armonía al cuerpo y al alma, a la mente y al espíritu.

Si ignoramos cualquier aspecto de nosotros mismos y no utilizamos partes de nuestra personalidad, nuestras almas se fragmentan. Si no nutrimos nuestros cuerpos físicos se volverán insalubres y comenzarán a funcionar mal y a enfermarse. Si ignoramos nuestras necesidades emocionales, invitamos a la tensión, el estrés y la pena a nuestras vidas. Si ignoramos nuestra espiritualidad y deprimimos nuestro verdadero ser y nos fijamos sólo en las posesiones mundanas, desarrollamos una pobreza espiritual dentro de nosotros mismos.

El concepto y la práctica de aceptar y desarrollar nuestros dones espirituales está ganando impulso. En los últimos años muchas personas han dirigido su atención hacia el interés en el yoga, la meditación, el Reiki, los cristales y similares, y esto a su vez ha llevado a un aumento de la gente que se abre a su espiritualidad y comienza a examinar sus opciones de estilo de vida, y todos los aspectos de sí mismos / nosotros mismos.

No sólo nacemos con un ángel guardián (o guía espiritual), sino que hemos inculcado dentro de nosotros los más asombrosos dones espirituales.

Para poder aceptar nuestros dones espirituales, necesitamos aprender a nutrir y aceptar todos los aspectos de nosotros mismos. Necesitamos abrir y sanar nuestros chakras del corazón para que siempre estemos trabajando, viviendo y viniendo de un lugar de amor.

Para ayudar a aceptar y desarrollar los dones espirituales, hazte un tiempo para ti mismo donde no te molestes o distraigas, o te preocupes por las limitaciones de tiempo. Encuentre un lugar para sentarse cómodamente en una postura de mediación (lo que le convenga) y relaje el cuerpo y el alma, la mente y el espíritu.

Cierre los ojos y concéntrese en su respiración. Permita que su respiración se haga más lenta y más profunda de lo habitual.

Invoca al Arcángel Chamuel y pide ayuda y protección, y que él supervise el proceso.

Ponga la palma de su mano sobre su Chakra del Corazón (en el centro de su pecho) y visualice los 12 pétalos de loto de su Chakra del Corazón. Mientras los miras, mira si notas algún pétalo dañado o con manchas oscuras o sombras. Mira si alguno está cerrado o no está abierto correctamente.

Pídele al Arcángel Chamuel que abra los pétalos completamente y repare cualquier pétalo dañado. Permítele limpiar y curar cualquier pétalo.

El color habitual de los pétalos de loto del corazón se ve como verde, pero a medida que evolucionamos espiritualmente, los pétalos cambian de color a un tono de rosa. Por eso el chakra del corazón se expresa como verde y rosa.

Para cerrar la sesión de curación y meditación agradezcan al Arcángel Chamuel por su asistencia, y regresen a la realidad cotidiana. Tómese un momento para regular su respiración y alinear su orientación.

Repita esta corta meditación en sesiones posteriores hasta que todos los pétalos de loto de su corazón estén rosados y su Chakra del Corazón esté abierto, y se sienta inspirado para desarrollar aún más sus dones espirituales.