Afirmaciones, visualizaciones y manifestaciones

Las palabras afirmativas nos ayudan a centrarnos en lo positivo, y nos ayudan a escapar de una mentalidad temerosa. Las palabras afirmativas curan nuestros pensamientos, y traen una realidad positiva a nuestras vidas. Lo que crees y esperas es lo que experimentas.

La visualización, al igual que las afirmaciones, se basa en la Ley de Causa y Efecto (Karma)… todo lo que ves y crees se convierte eventualmente en una realidad física. Aferrarse a tu fe y confianza forma un molde para tu realidad exterior.

Sin embargo, si tu fe vacila o tus deseos, metas y/o sueños revolotean constantemente de una imagen a otra, tu realidad exterior reflejará este miedo y confusión.

Las visualizaciones pueden llegar instantáneamente a nuestra realidad si nuestras mentes aceptan esto como una posibilidad. Sin embargo, cuando nos sentimos indignos o temerosos, tratamos de forzar nuestro sueño a la realidad.

Nuestras visualizaciones se vuelven llenas de presión y tensión, y esta tensión puede bloquear la realización del objetivo. Cuando visualizas y crees en tu objetivo completamente es posible que se realice. Nuestros juicios degradantes y creencias limitantes de «no podría lograrlo» o «no soy lo suficientemente bueno para lograrlo» ponen tensión en nuestra visualización, lo que a su vez nos impide manifestar nuestras visiones y deseos internos.

Falsos sentimientos y pensamientos y creencias de «me falta… tiempo, dinero, conexiones, educación, inteligencia…» o lo que sea que impida a la gente incluso tratar de lograr sus objetivos y propósito de vida, y pone un alto a cualquier visualización positiva que se haga realidad.

Metafísicamente, somos capaces de crear cualquier cosa que podamos desear. Lo que enfocamos y concentramos siempre se manifiesta en el plano físico. Esta es la Ley Espiritual de Causa y Efecto.

La manifestación requiere fe. Como humanos, normalmente tenemos más fe en que nuestros miedos se convertirán en realidad, en vez de fe en que nuestros sueños y aspiraciones se conviertan en realidad.

La visualización se basa en la Ley de Causa y Efecto. Todo lo que ves y crees forma un molde para tu realidad exterior.

Si te aferras a tu fe, sueños y confianza entonces cualquier cosa que veas se convertirá eventualmente en una realidad física en tu vida. Si tu fe y confianza flaquean, y/o tus sueños y metas revolotean constantemente de una imagen a otra, entonces tu realidad reflejará este miedo y confusión.

Todo en el mundo material y físico es un reflejo de nuestros pensamientos y creencias.

Las visualizaciones pueden llegar instantáneamente a nuestra realidad si nuestras mentes aceptan esto como una posibilidad. Sin embargo, cuando nos sentimos indignos o temerosos tratamos de forzar nuestros sueños a la realidad. Nuestras visualizaciones se vuelven llenas de presión y tensión, y esta tensión puede bloquear el logro de la meta. Cuando visualizas y crees en tu objetivo completamente es posible que se produzca. Nuestros juicios degradantes y creencias limitantes de «no podría lograrlo» o «no soy lo suficientemente bueno para lograrlo», ponen tensión en nuestras visualizaciones, lo que a su vez nos impide manifestar nuestras visiones internas.

Falsos sentimientos, pensamientos y creencias de «me falta… tiempo, dinero, conexiones, inteligencia, suerte, educación»… lo que impide a la gente incluso tratar de lograr sus objetivos y propósito de vida, y pone un alto a cualquier visualización positiva que se haga realidad.

Metafísicamente somos capaces de crear cualquier cosa que podamos desear. Lo que enfocamos y concentramos siempre se manifiesta en el plano físico. Esta es la Ley Espiritual de Causa y Efecto.

Somos capaces de manifestar sin esfuerzo nuestras necesidades usando la fe, la visualización y las afirmaciones.

Usando las afirmaciones para lograr un cambio positivo

Una de las claves más importantes para eliminar las inseguridades y establecer un hábito de auto-amor es el uso de ‘afirmaciones’.

Afirmaciones:

  • Expresando con palabras lo que honestamente queremos, y lo que honestamente queremos ser; luego repitiendo esas palabras o frases una y otra vez hasta que la mente subconsciente las acepte como un hecho, para que nuestro comportamiento siga en consecuencia.
  • A través de las afirmaciones podemos creernos más sanos, más fuertes, más positivos, más guapos, más bonitos, más amables, más pacientes, más seguros, más valientes, lo que nos ayude a amarnos más.
  • Hay una razón lógica, pero a menudo pasada por alto, por la que las afirmaciones funcionan: son una comunicación directa con la «mente del alma», y la mente del alma, con su eterno conocimiento y sabiduría, siempre reconoce y resuena con la verdad.
  • Una manera efectiva de reforzar sus afirmaciones, y sus deseos más profundos, es escribirlas en forma de «Cartas al Universo». Tus cartas pueden ser dirigidas a Dios, al Universo, a tus Guías Espirituales o a los Ángeles – a quien te sientas más íntimamente conectado con tu propio poder Divino. Incluya muchas afirmaciones en sus cartas. Dentro de tus cartas escribe, muy específicamente, todo lo que realmente quieres, incluyendo tus deseos físicos, emocionales y espirituales – la vida más gratificante es un balance de los tres.

Adaptar una perspectiva positiva cambia las formas de pensamiento negativas por otras positivas. Usar afirmaciones positivas es una forma de lograr una actitud y un estado de ánimo positivos. Otra forma es a través de declaraciones verbales.

Nuestras voces y las palabras que usamos envían una vibración y energía al Universo. El uso de palabras y declaraciones positivas envía energías positivas.

Afirmar y declarar de manera positiva también ayuda a romper el hábito de las formas de pensamiento, patrones y creencias negativas.

Declarar sus afirmaciones con determinación y declarar sus intenciones alto y claro y con verdadero significado. Ponga su corazón y su alma en ello.