Elevando nuestra vibración

El primer y más importante paso para hacer una fuerte conexión con los ángeles y el reino angélico es purificarnos a nosotros mismos y a nuestro medio ambiente, ya que esto ayuda a elevar nuestro ritmo vibracional. La razón de esto puede no parecer obvia al principio. Los ángeles existen a una frecuencia vibratoria de alta Velocidad de Elevación de Nuestra Vibración tal como existen en la `energía sutil’ (el reino del espíritu), mientras que los humanos viven en el mundo físico. Los ángeles son atraídos naturalmente a los humanos que tienen estados superiores de conciencia.

Una parte de elevar nuestro ritmo vibracional es desordenar nuestras vidas. Debemos hacer espacio en nuestras vidas para que los ángeles puedan entrar. Debemos limpiar nuestros hogares y lugares de trabajo de todo el desorden, limpiar las posesiones no deseadas y limpiar y refrescar nuestros hogares en todos los niveles. Debemos abrir las puertas y ventanas diariamente para liberar la energía viciada.

Elevar nuestra velocidad vibratoria implica limpiar la basura física y los objetos y objetos que no nos elevan, ya que esto ayuda a despejar la mente y da paso a las energías positivas. Los muebles viejos y destartalados, así como los artículos de segunda mano y las joyas, necesitan una limpieza extra. El incienso puede utilizarse para eliminar las vibraciones negativas no deseadas.

Deseche la ropa vieja que no haya usado en los últimos dos años, particularmente la ropa con agujeros, que se vea monótona y/o que ya no le quede bien. Si usted es un fanático de la ropa de segunda mano o vintage, asegúrese de que estén bien limpias y limpias antes de guardarlas y usarlas.

Los cuencos de cristal y latón, los gongs, las campanas, los címbalos, los sonajeros y los tambores son útiles para elevar nuestro ritmo de vibración y la energía que nos rodea. Aplaudir también es una forma eficaz de interrumpir las energías estancadas, especialmente en las esquinas de las habitaciones.

Elevar nuestra velocidad de vibración incluye evitar los lugares negativos y las personas que arrastran nuestras energías. Una vez que podamos mantener nuestro mayor ritmo angélico y vibratorio, podremos ayudar y asistir a otros y elevar su ritmo vibratorio con sólo estar a nuestro alrededor.