El poder del sonido

Los estudios científicos están apuntando a lo que los sabios y sanadores han conocido durante miles de años – el sonido y la vibración del sonido son claves para la vitalidad física, espiritual y emocional.

Los curanderos alternativos y los profesionales de la salud experimentan usando tonos diferentes y específicos para sanar el cuerpo. Ciertos tipos de música clásica, particularmente Mozart, Bach y Beethoven, han demostrado que aceleran el aprendizaje, expanden la memoria, calman los nervios, relajan la mente y elevan temporalmente el coeficiente intelectual.

Se ha demostrado que la música clásica, cuando se toca a las plantas (por ejemplo, en viñedos de Toscana, Italia), da a las plantas un mayor rendimiento, una alta tolerancia a las plagas y la fruta es más grande y jugosa.

Somos capaces de utilizar el increíble poder del sonido para difundir energías positivas, para pedir oraciones y para afirmar y decretar positivamente. Cuando meditamos, oramos, afirmamos y decretamos estamos comunicando y dirigiendo Luz Blanca universal y energías positivas a nuestro mundo, con la intención de cambiar positivamente las circunstancias en nuestras vidas y en el mundo que nos rodea.

Cuando usas el poder creativo del sonido a través de oraciones habladas, afirmaciones y decretos, estás dirigiendo activamente la Luz Blanca divina.

Los decretos, oraciones, mantras y cantos deben repetirse en voz alta. Repetir un decreto o mantra no es sólo hacer una petición una y otra vez… es en realidad una ecuación de energía acumulativa. Cada vez que lo repiten están construyendo el ímpetu, mientras invocan más y más luz espiritual sobre y dentro de las situaciones con el fin de traer mayor ayuda y resolución.

Se ha encontrado a través del estudio y el experimento que aquellos que repetían mantras sánscritos (durante tan sólo 10 minutos al día) experimentaban cambios fisiológicos tales como niveles más bajos de estrés, un metabolismo más lento y una frecuencia cardíaca reducida. Estudios posteriores han demostrado que la repetición de mantras beneficia al sistema inmunológico, alivia el insomnio, disminuye la frecuencia cardíaca e incluso aumenta la autoestima.

Los decretos se dan generalmente tres veces o en múltiplos de tres. 3 es el número de la Trinidad. Los mantras pueden ser usados para mantener una fuerte conexión espiritual.

Usa la poderosa vibración de tu voz para manifestar tus deseos más verdaderos y dirigir la Luz Blanca divina.