La Ley Espiritual de Equilibrio y Polaridad

La Ley Espiritual de Equilibrio y Polaridad es también conocida como la Ley Espiritual de la Simetría.
A lo largo de nuestras vidas experimentamos aspectos opuestos de nuestras vidas. Por ejemplo, cuanto más elegimos explorar un extremo, entonces debemos experimentar sus opuestos. Cuanto más elegimos explorar un extremo, más lejos del centro nos movemos. Entonces debemos experimentar su «opuesto» para poder entenderlo. Esto es para que podamos comparar y `conocer’.

De acuerdo con la Ley Espiritual de Equilibrio y Polaridad, si experimentamos una vida de riquezas y riquezas, en algún momento de la vida subsiguiente necesitaremos experimentar la pobreza, que es lo opuesto.

Si somos un tirano en una vida, necesitaremos experimentar ser una víctima en otra vida, ya que nuestra alma querrá que tengamos la experiencia y que compense nuestro comportamiento previo.

La Ley Espiritual de Equilibrio y Polaridad nos dice que para conocer el blanco debemos conocer el negro – para conocer y entender lo positivo, debemos conocer y entender lo negativo.
Cada uno de nosotros tiene asuntos y aspectos no resueltos dentro de nosotros mismos. El objetivo de nuestra alma es integrar las polaridades para poder vivir en equilibrio.

La Ley Espiritual de Equilibrio y Polaridad nos dice que la meta de nuestra alma es experimentar polaridades (u opuestos) – entonces ganar equilibrio.

Las energías masculinas consisten en la lógica del hacer, la agresión y el pensamiento. Las energías femeninas son la creación, el ser, la pasividad y la intuición. El objetivo de nuestra alma es equilibrar estos opuestos dentro de nosotros. Entonces somos capaces de escuchar nuestra intuición, y luego actuar sobre ella.

Según la Ley Espiritual de Equilibrio y Polaridad, el objetivo de nuestra alma es equilibrar todos los aspectos de nuestras vidas y de nosotros mismos.