La Ley Espiritual de la Meditación

La Ley Espiritual de la Meditación nos anima a conectarnos con nuestro ser superior, interior, y conecta la mente, el cuerpo, el alma y el espíritu.

La palabra “meditación” tiene muchos significados, dependiendo del contexto de su uso. El término “meditación” puede referirse al proceso de alcanzar un estado meditativo, así como al estado de meditación en sí mismo. La meditación es una experiencia muy personal.

Según la Ley Espiritual de la Meditación, una de las intenciones y objetivos de la meditación es aquietar la mente para poder “escuchar” la guía y sabiduría entregada por Dios (Fuente Superior, Universo, etc.). Durante estos momentos tranquilos y tranquilos, somos capaces de abrir un canal a la inspiración y somos capaces de recoger ideas y respuestas a nuestras preguntas. La meditación nos da la oportunidad de explorar los recursos puestos a nuestra disposición. Aquí es donde somos capaces de encontrarnos a nosotros mismos verdaderos y auténticos.

La Ley Espiritual de la Meditación nos dice que la meditación permite que nuestro yo divino se expanda y crezca.

Existen numerosos y variados tipos y métodos de meditación, y también hay muchas razones por las que la gente practica la meditación. La meditación es un componente importante de muchas culturas y religiones y se ha practicado desde la antigüedad. En el mundo actual, cada vez más médicos prescriben y recomiendan la meditación como una forma simple y efectiva de mejorar el rendimiento del ejercicio físico, ayudar con la claridad mental, reducir la presión arterial y también ayudar a las personas con asma a respirar más fácilmente.

También se sabe que la meditación alivia el insomnio y relaja el cuerpo y la mente del estrés y las tensiones de la vida diaria. La meditación es una forma simple, segura y efectiva de equilibrar los estados físicos, emocionales y mentales.

La Ley Espiritual de la Meditación nos anima a equilibrarnos y sanarnos. El uso de la meditación para la sanación no es nuevo; de hecho, las técnicas y prácticas meditativas son el producto de diversas culturas y pueblos de todo el mundo. La meditación tiene sus raíces en las tradiciones de las religiones del mundo; y prácticamente todos los grupos religiosos a lo largo de los siglos practican la meditación de una forma u otra.

La Ley Espiritual de la Meditación nos habla del valor de la meditación para aliviar el sufrimiento y promover la curación del cuerpo y el alma, la mente y el espíritu.