Ley Espiritual de la Petición

La Ley del Pedido es simple y exacta. Si quieres ayuda, tienes que pedirla.
Cuando pides, estás listo para recibir. Cuanto más claros sean sobre lo que quieren, más fácil será para el Universo responder a su llamado en toda su extensión.

La Ley Espiritual de Petición nos enseña que cuando nuestras almas estén listas, debemos `pedir’ lo que queremos y necesitamos, con clara intención.

Como seres humanos, cuando nos enfrentamos a una situación, circunstancia o experiencia difícil, es nuestra oportunidad de aprenderla y superarla. Nos enseña nuevas habilidades y aprendemos de ellas. Es entonces una “lección de vida” que hemos pasado y logrado. Esta es la responsabilidad de nuestras almas.

Dentro del reino espiritual, nuestros ángeles, guías espirituales y/o seres superiores son incapaces de interferir con nuestro libre albedrío. Debemos tomar nuestras decisiones y elecciones por nosotros mismos para el crecimiento espiritual y la inclinación de nuestras propias almas. Depende de nosotros aprender de nuestras propias experiencias de vida, sean cuales sean.

Al caminar por el sendero espiritual, uno debe ir hacia adentro para encontrar respuestas; pues tan pronto como estemos listos para saber algo, la respuesta aparecerá. Todo lo que necesitamos hacer es preguntarnos a nosotros mismos, ya que cuando estamos alineados con el Universo, nuestras respuestas son dadas.

El Universo está esperando para ayudar. Tenemos que ser claros sobre lo que queremos saber o con lo que queremos que nos ayuden, entonces todo lo que tenemos que hacer es Pedir.

Esta es la Ley Espiritual de la Petición.