14 poderosas enseñanzas espirituales de Osho

Osho era un místico, gurú y maestro espiritual nacido en la India. Ampliamente crítico con la religión organizada, Osho enseñó la espiritualidad como un concepto diferente e inventó nuevas formas de meditación activa.

La más conocida es la Meditación Dinámica, que comienza con una intensa actividad física seguida de silencio y celebración.

Aquí hay 14 poderosas Enseñanzas Espirituales de Osho. Si te gusta esta selección de citas, puedes leer más sobre Osho aquí.

«Si amas una flor, no la recojas. Porque si la recoges, muere y deja de ser lo que amas. Así que si amas una flor, déjala ser. El amor no se trata de posesión. El amor se trata de apreciación.»

«Te sientes bien, te sientes mal, y estos sentimientos burbujean de tu propia inconsciencia, de tu propio pasado. Nadie es responsable excepto tú. Nadie puede hacerte enojar, y nadie puede hacerte feliz.»

«Sé – no intentes convertirte»

«Amo este mundo porque es imperfecto. Es imperfecto, y por eso está creciendo; si fuera perfecto estaría muerto. El crecimiento sólo es posible si hay imperfección. Me gustaría que recordaras una y otra vez, soy imperfecto, todo el universo es imperfecto, y amar esta imperfección, regocijarse en esta imperfección es todo mi mensaje».

«Experimenta la vida de todas las maneras posibles: buena-mala, amarga-dulce, luz oscura, verano-invierno. Experimenta todas las dualidades. No tengas miedo de la experiencia, porque cuanto más experiencia tienes, más maduro te vuelves.»

«La tristeza da profundidad. La felicidad da altura. La tristeza da raíces. La felicidad da ramas. La felicidad es como un árbol que va al cielo, y la tristeza es como las raíces que bajan al vientre de la tierra. Ambas son necesarias, y cuanto más alto llega un árbol, más profundo es, simultáneamente. Cuanto más grande sea el árbol, más grandes serán sus raíces. De hecho, siempre es en proporción. Ese es su equilibrio».

«Escucha tu ser. Te da continuamente pistas; es una voz tranquila y pequeña. No te grita, eso es verdad. Y si te quedas un poco callado, empezarás a sentir tu camino. Sé la persona que eres. Nunca intentes ser otro, y te harás maduro. La madurez es aceptar la responsabilidad de ser uno mismo, cueste lo que cueste. Arriesgarlo todo para ser uno mismo, de eso se trata la madurez».

«Sé realista: Planea un milagro»

«Ser creativo significa estar enamorado de la vida. Sólo puedes ser creativo si amas la vida lo suficiente como para realzar su belleza, quieres ponerle un poco más de música, un poco más de poesía, un poco más de baile.»

«Cada persona viene a este mundo con un destino específico, tiene algo que cumplir, algún mensaje tiene que ser entregado, algún trabajo tiene que ser completado. No estás aquí por accidente, estás aquí de manera significativa. Hay un propósito detrás de ti. Todo tiene la intención de hacer algo a través de ti.»

«La vida comienza donde el miedo termina».

«Abandona la idea de convertirte en alguien, porque ya eres una obra maestra. No puedes mejorar. Sólo tienes que llegar a ella, conocerla, realizarla.»

«Una cosa: tienes que caminar, y crear el camino con tu caminar; no encontrarás un camino ya hecho. No es tan barato, para llegar a la realización final de la verdad. Tendrás que crear el camino caminando por ti mismo; el camino no está preparado, yace allí y te espera. Es como el cielo: los pájaros vuelan, pero no dejan ninguna huella. No puedes seguirlos; no hay huellas que dejen atrás.»

«Simplemente digo que hay una manera de estar cuerdo. Estoy diciendo que puedes deshacerte de toda esta locura creada por el pasado en ti. Sólo por ser un simple testigo de tus procesos de pensamiento. Es simplemente sentarse en silencio, ser testigo de los pensamientos, pasar ante ti. Sólo atestiguando, sin interferir ni siquiera juzgando, porque en el momento en que juzgas has perdido al testigo puro.

En el momento en que dices «esto es bueno, esto es malo», ya has saltado al proceso de pensamiento. Toma un poco de tiempo crear una brecha entre el testigo y la mente. Una vez que la brecha está ahí, te espera una gran sorpresa, que no eres la mente, que eres el testigo, un observador. Y este proceso de observación es la verdadera alquimia de la verdadera religión. Porque a medida que te arraigas más y más profundamente en la observación, los pensamientos comienzan a desaparecer.

Lo eres, pero la mente está completamente vacía. Ese es el momento de la iluminación. Ese es el momento en el que te conviertes por primera vez en un ser humano incondicional, cuerdo y realmente libre».