Cómo mejorar tu memoria

¿Qué es la memoria?

Nuestros recuerdos se almacenan en diferentes lugares del cerebro. Hay tres fases de la memoria: codificación, almacenamiento y recuerdo. La fase de «codificación» implica tomar la información a través de nuestros sentidos. La siguiente fase es el «almacenamiento». El almacenamiento es preservar la información recibida. «Recordar» es recuperar la información almacenada. Recordar pone en primer plano los recuerdos almacenados cuando se necesitan.

Asociaciones y pistas

Las claves y asociaciones son señales. Podemos vincularlas a un recuerdo particular, y nos ayudan a recordarlo. Cuantas más pistas y señales tenga, más posibilidades tendrá de recuperar la información. Por ejemplo, un color o una imagen asociada a un nombre puede mejorar su capacidad de recordar.

¿Estás perdiendo la memoria?

Si siente que su memoria está perdiendo la memoria, señale el área de la memoria que le está fallando. Una vez que lo haya hecho, puede utilizar diferentes técnicas para ayudar a mejorarla.

Por ejemplo, si no puede recordar el nombre de alguien, tal vez no haya estado atento cuando le presentaron y el nombre nunca se haya «almacenado» correctamente. Si conoces el nombre pero no sale a la superficie cuando lo necesitas, el problema puede tener que ver con la «memoria».

Olvidar las cosas es perfectamente normal. No se puede esperar que recordemos absolutamente todo todo el tiempo, así que la mente y la memoria filtran todo lo irrelevante. Por ejemplo, a menudo guardamos algo en la memoria de trabajo, pero no lo convierte completamente en «almacenamiento». Debemos olvidar los eventos pasados para poder retener la nueva información.

Lapsos de memoria comunes

La mayoría de nuestros lapsus de memoria ocurren cuando no prestamos suficiente atención. Esto puede ocurrir cuando olvidamos los nombres de las personas que nos han presentado recientemente, o cuando no somos capaces de ponerle cara a un nombre y viceversa.

Otra forma de lapsus de memoria común ocurre cuando realizamos acciones familiares, automáticas o hacemos cosas habitualmente. Por ejemplo, puede que no recuerde si apagó el horno después de cocinar o no, ya que puede ser algo que hace automáticamente sin pensar.

Para combatir esta forma de lapsus de memoria, concéntrese brevemente en lo que está haciendo mientras lo hace. Dos segundos de traer su conciencia al momento presente podría hacer toda la diferencia en su recuerdo.

Otra forma de ayudar a mejorar tu memoria cuando se trata de cosas que haces en el «piloto automático» es adquirir el hábito de hacer una pausa cuando haces algo como apagar el horno. Detente y dite a ti mismo: «Acabo de apagar el horno».

Una pista sensorial como el sonido de un interruptor o el clic de un botón también mejorará la memoria.

Recordando nombres

El cerebro almacena el sonido y la vibración del nombre de una persona en un lugar diferente a la información sobre ella. Por eso es posible recordar quién es una persona, pero olvidar su nombre por completo.

Repetirse un nombre a sí mismo puede mantenerlo en la memoria, pero no necesariamente asegura que se traslade a un «almacenamiento» más permanente. Es posible que tengas que crear un vínculo mental o una pista para su nombre.

Para ayudar a mejorar tu capacidad de «recordar», imagina el nombre de la persona escrito en su frente. Crea una imagen mental del nombre. Asocie algo que tenga que ver con el nombre – una rima o una palabra descriptiva.

Recordar los escondites

Cuando elegimos esconder objetos de valor, lo más frecuente es que busquemos el
el lugar más seguro. Como hemos pensado y nos hemos esforzado en decidir dónde debe estar ese escondite, se espera que lo recuerde fácilmente. A veces, sin embargo, nuestra memoria puede quedar en blanco al tratar de recordar nuestro escondite seguro. A veces, puede resultar útil volver sobre nuestros pasos mental y/o físicamente.

Otro truco es imaginarte sosteniendo el objeto que has escondido, y luego imaginarte pensando en un lugar para esconderlo. Esto a menudo refresca la memoria de dónde escondiste el objeto en primer lugar.

Recordar donde dejaste cualquier cosa

Recordar dónde dejaste las llaves del coche no tiene por qué ser un problema. La solución más obvia a la pérdida de las llaves del coche es guardarlas en el mismo lugar todos los días. Hacer un hogar especial y permanente para ellas, como un gancho junto a la puerta, un bol sobre una mesa, un cajón superior… lo que le convenga a usted y a su estilo de vida.

Si no puede encontrar su paraguas, piense en la última vez que llovió. Esto puede darle una pista sobre el paradero de su paraguas. Intente guardar su paraguas en un armario o en otra «casa» conveniente para saber siempre dónde está.

¿Tiene problemas para encontrar su coche en el aparcamiento? Una vez que aparque su coche, tómese un momento para mirar alrededor y tomar nota de cualquier señal o punto de referencia que sea obvio. Cuando vaya de compras, asegúrese de salir de la tienda (o del centro comercial) por la misma puerta por la que entró. Esta señal puede refrescarte la memoria y también la señal visual del punto de referencia o la señal que hayas elegido.

¿No puedes recordar lo que necesitabas de las tiendas en primer lugar? Haz una lista.

¿Tienes problemas para recordar que debes llevarte la lista cuando vas de compras? Guarda la lista en tu bolso, cartera o cartera de mano y agrégala cuando la necesites, pero mantenla en el mismo lugar.

Con un poco más de tiempo, pensamiento, esfuerzo y práctica somos capaces de codificar, almacenar y recordar nuestros recuerdos con facilidad.