Creando tu propia realidad

Nuestras verdades personales son nuestras creencias – y nuestras creencias son las que usamos para tomar nuestras decisiones. Esto a su vez juega un papel importante en la creación de nuestra propia realidad.

Nuestra verdad es nuestra creencia y si esa creencia es que no merecemos ningún «bien», que no valemos nada, que somos estúpidos, que no somos lo suficientemente buenos, etcétera, entonces esa es nuestra verdad. Es lo que creemos de nosotros mismos.

Nuestras verdades y creencias se mantienen en lo profundo de nuestro subconsciente y nos afectan a nivel del alma. A menudo no son verdades y creencias en las que pensamos o reconocemos conscientemente dentro de nosotros mismos; aunque a menudo las vemos y juzgamos en los demás.

Los atributos y comportamientos de otros que nos molestan e irritan son a menudo nuestras propias verdades, y un reflejo de lo que nosotros mismos estamos negando. Reconocemos los rasgos que nosotros mismos poseemos a nivel subconsciente, y esto nos irrita. Es nuestra respuesta a nuestro reconocimiento del comportamiento o creencia que nosotros mismos tenemos dentro de nosotros.

Cuando reconocemos lo que nos irrita en los demás, podemos empezar a reconocer nuestras propias creencias negativas y miedos subconscientes que entran en juego al crear nuestra propia realidad. Lo que reconocemos como la vulnerabilidad de otra persona es un reflejo de nuestra propia vulnerabilidad subconsciente.

Cambiar nuestras creencias cambia nuestras verdades personales, y esto a su vez cambia nuestras vidas.

Como seres humanos, a menudo inventamos muchas razones por las que no podemos, no queremos y no debemos cambiar nuestras creencias y verdades. Esto es como estar atascado con verdades negativas autodestructivas que creemos acerca de nosotros mismos. Nuestras verdades y creencias pueden sabotear nuestro bienestar en todos los niveles.

Cuando elegimos cambiar la creencia (nuestra verdad) que está causando desarmonía (ya sea emocional, física o mental) entonces toda nuestra perspectiva cambia junto con ella, creando de nuevo nuestra propia realidad para adaptarse a los cambios positivos.

Una vez que alcanzamos la autoconciencia y nos entendemos a nosotros mismos, somos capaces de cambiar nuestras creencias y verdades internas.

Puede ser tan simple como decidir que ya no queremos estar mal (de ninguna manera). Una vez que tomamos esa decisión, nuestras verdades pueden ser cambiadas y entonces somos capaces de manifestar y crear nuestro propio bienestar, en efecto, creando nuestra propia realidad.

Muchas creencias negativas inválidas se anclan en nuestras mentes subconscientes después de una experiencia traumática y/o refuerzo por parte de otros. Haciendo un poco de trabajo interior y reconociendo nuestras verdades y creencias, somos capaces de cambiar nuestra realidad.

Cambiando la creencia y tomando el control de nuestras verdades internas somos capaces de sanarnos a nosotros mismos, cuerpo y alma, y nuestras vidas y crear bienestar en todos los niveles.

Cuando hacemos la conexión entre lo que sentimos, lo que pensamos, lo que creemos dentro de nosotros mismos y lo que estamos manifestando en nuestras vidas, participamos plenamente en la creación de nuestra propia realidad.

Amarnos a nosotros mismo es lo más importante que podemos hacer, y la mayoría de las veces es algo que olvidamos.

Quierete!