Sea su mejor amigo

Todos los humanos cometen errores. Las experiencias de nuestros errores nos dan la oportunidad de aprender de ellos. Esto a su vez nos hace avanzar espiritualmente. Golpearse a sí mismo por los errores del pasado y las faltas percibidas no le hace ningún bien a nadie, y mucho menos a usted mismo. En vez de eso, sé tu propio mejor amigo. Convertir una mente negativa en una mente positiva aumenta su confianza en sí mismo y fomenta el éxito en todos los niveles de su vida.

Para ser tu mejor amigo, empieza por escribir una lista de todas las cosas que te gustan de ti mismo y de tu vida y estilo de vida actual. Escribe en lo que eres bueno …. Escribe todas las cosas en las que te gustaría ser bueno… Pregúntate a ti mismo qué es lo que te impide hacerlas… y responde honestamente.

A medida que la vida se refleja en nosotros, haz que sea una práctica extender la bondad a ti mismo y a los demás. Podemos elegir ser críticos y juzgarnos a nosotros mismos y a los demás – o podemos elegir ver a través de las faltas percibidas y reconocer los aspectos positivos. Cuando eliges ser tu propio mejor amigo, eliges ver tus defectos y debilidades como una parte de lo que eres. Si no estás contento con esas faltas (percibidas), date la oportunidad de trabajar en ellas. ¿Qué te detiene?

La autocondenación es uno de los mayores desafíos en el camino espiritual y puede frenar nuestro crecimiento espiritual. Elija tratarse bien a sí mismo. Cómprese golosinas de vez en cuando… pequeñas cosas de las que disfruta y de las que obtiene placer. Esto puede ser cualquier cosa, desde flores hasta perfume, pasando por artículos de hobby y cosas por el estilo. Sé tu propio mejor amigo y cómprate hermosos regalos que te gusten. Tú te conoces a ti mismo mejor que nadie, así que haz cosas que te gusten y te traigan alegría.

Cuando sentimos y enviamos señales positivas, atraemos esa energía hacia nosotros mismos. Levantar la autoestima de alguien, a su vez, aumenta la nuestra. Una verdadera alegría se extiende a los que nos rodean y ellos también se alegrarán. Sonreírle a alguien a menudo hace que te sonría a ti. La risa engendra risa.

Cuando elijas ser tu propio mejor amigo, tu energía positiva y la vibración de tu amor propio y felicidad tendrán efectos de gran alcance, a medida que tu «luz» te toca y te eleva a ti mismo y a todo lo que te rodea.

Al ser tu mejor amigo, llegarás a valorarte a ti mismo y a tu singularidad.