Shiatsu

El shiatsu es un arte curativo que se originó en China hace unos 2.000 años. Abarca un cambio de dieta y estilo de vida, masaje y acupuntura. Los japoneses también comenzaron a practicar esta modalidad una vez que fue introducida en su país. Se le conocía como’anma’.

El Shiatsu actual ha evolucionado gradualmente a partir de las influencias y la mezcla de Oriente y Occidente. La creencia oriental es la de un flujo de energía que corre a lo largo de canales conocidos como «meridianos». También se cree que esta misma energía existe en todo el Universo y en todas las criaturas vivientes. Esta energía se conoce como’ki’ en Japón,’chi’ en China y’prana’ en la India.

Al igual que con la acupuntura, la acupresión y la reflexología, hay puntos de presión en los canales o meridianos que se relacionan con ciertos órganos. Estos puntos se conocen como’tsubos’.

Shiatsu se utiliza para tratar una variedad de problemas menores como dolores de cabeza, insomnio, ansiedad y dolor de espalda. Al estimular el flujo de energía a lo largo de los meridianos, el masaje Shiatsu despeja los bloqueos y alivia los síntomas. También se puede recomendar un cambio de estilo de vida y/o dieta y hacer ejercicio.

Ocasionalmente puede ocurrir un resultado desagradable como letargo, dolores de cabeza, dolores y molestias, emociones desconcertadas y tos o estornudos después del tratamiento. Estos síntomas se deben a que los bloqueos se despejan a medida que el flujo de energía se precipita por todo el cuerpo causando un desequilibrio temporal.

También se pueden recomendar ejercicios tales como técnicas de respiración profunda y «Makko-ho» (que son 6 ejercicios específicos de estiramiento que afectan a los meridianos estimulando el flujo de energía).

El shiatsu fomenta una sensación general de buena salud y bienestar tanto en el sentido físico como en el espiritual.

Contraindicaciones:

  • Shiatsu no debe ser dado a alguien que ha consumido una comida grande.
    No se debe ejercer presión sobre lesiones tales como cortes, fracturas en los huesos o en las venas varicosas.
  • El shiatsu se puede utilizar con mujeres embarazadas, aunque se deben evitar cuatro áreas. Estos son el estómago, las piernas (de las rodillas hacia abajo), cada lado del cuello (donde los hombros se unen al cuello) y la red carnosa de piel entre el dedo índice y el pulgar.
  • El shiatsu no debe practicarse en personas que padecen enfermedades graves como enfermedades cardíacas, cáncer o esclerosis múltiple.